“Dinero a partir de la nada”, por Greg Johnson ‏

Posted in Economía, Traducciones de Ea on mayo 7, 2014 by vitamilitiaest

 

 

Todo el mundo sabe que necesitas trabajar para tu dinero. Y si alguien tan solo te da dinero, eso sólo puede ser por la expropiación del trabajo de alguien más. El dinero no crece simplemente en los árboles después de todo.
¿Pero es esto realmente verdad? Sólo porque vos trabajes por tu dinero, ¿el hombre que te pagó también trabajó por él? ¿Y qué hay del hombre que le pagó a él? Si seguís el rastro del dinero por suficiente tiempo, vas a encontrar a alguien que no trabajó por su dinero. Él simplemente lo obtuvo por nada. Ni siquiera tuvo que tomarse el trabajo de recogerlo de los árboles. Él solamente lo creó de la nada mediante la contabilidad. Llamamos a este hombre banquero.
A diferencia de las personas que tienen que producir cosas de valor real antes de que puedan contarlas y poner números en un libro, el banquero crea su producto simplemente por operaciones contables. Toda la panoplia de servicios del banco –cuentas de cheques, cuentas de ahorro, tostadoras gratis, cheques con patitos o perros labradores de oro impreso en ellos- son, por decirlo de alguna forma, accesorios para disfrazar el hecho de que el núcleo del sistema bancario es la pura creación del dinero a partir de la nada.
Cuando era chico, uno de los bancos de mi ciudad natal daba cerdos alcancías (huchas) a los niños. Hoy, eso parece un golpe maestro de la propaganda, alimentando la impresión que los bancos reales, como las alcancías, sólo pueden dar el dinero que les es introducido. Pero los bancos no están requeridos de mantener los depósitos a mano. Ellos los prestan. Cada dólar en su cuenta de cheques o de ahorros está prestado diez veces. Así es como los banqueros de forma simple crean dinero a través de la contabilidad. Y eso es sólo el principio de como los banqueros crean dinero. Y los banqueros pueden hacerlo incluso si no operan en edificios con columnas griegas en la fachada y ventanillas dentro, incluso si ellos no tienen cuentas de cheques o ahorros y todos los otros accesorios que asociamos con los bancos.
Pero incluso a través del dinero que vos prestas fue creado a partir de la nada, aún tienes que pagar por él, con interés. Y cuando lo pagas, no puedes solo crear el dinero. Tienes que trabajar por él. Tienes que proveer bienes y servicios reales. Entonces los banqueros, prestando el dinero que crearon a partir de la nada, ganan una hipoteca de la producción futura de bienes y servicios del mundo real.
¿Qué es el dinero de todas formas? El dinero es un medio de intercambio que permite a uno convertir los frutos del trabajo de uno en fichas fácilmente transportables que pueden ser intercambiadas por los frutos del trabajo de otras personas. Lo que uno elige como fichas realmente no importa. El dinero puede ser pedazos de metal brillante, papeles coloridos, información electrónica en las computadoras, o conchas, siempre y cuando sean aceptadas por el carnicero, el panadero, y el creador de velas.
El dinero no necesita tener ningún valor intrínseco. De hecho, ayuda si su valor intrínseco está cerca de la nada, de otra forma la gente lo acumularía en lugar de hacerlo circular, lo que causaría un problema económico conocido como deflación, en el cual el dinero es una comodidad la cual su valor incrementa porque su recurso disminuye. (Cuando el dinero es una comodidad en la cual su recurso aumenta y su valor decrece, es llamada inflación. Es digno de preguntarse: ¿Puede alguien evitar a ambos males si el dinero no tiene valor en sí mismo, por ejemplo, si no es una comodidad que puede ser comprada y vendida al lado de ladrillos y mantequilla?)
Si el mejor dinero no tiene valor intrínseco, entonces el peor tipo de dinero sería los metales preciosos. La mejor forma de dinero sería enteramente intangible, solo datos en una computadora. Incluso el dinero en papel puede ser acumulado, por ejemplo, cuando el precio del papel higiénico incrementa. (Quizás la mejor manera de asegurarse que el dinero no es acumulado es simplemente imprimiendo una fecha de expiración en él.)
Idealmente el dinero debería ser un humilde sirviente de la economía real, que produce bienes y servicios reales. Pero el dinero creció en un tirano celoso que interfiere con la verdadera economía. El ejemplo más simple es tu crisis económica promedio. En una economía en depresión, la tierra no se vuelve de golpe estéril. Las ubres de las vacas no se secan. Los hombres de pronto no se vuelven vagos y estúpidos. El sol sigue brillando; las cosechas siguen creciendo; las gallinas siguen poniendo; la gente sigue trabajando. Los bienes se apilan en depósitos y tiendas. Y del lado de la demanda, la gente aún necesita comer. Pero los silos están repletos y la gente está famélica porque, por alguna misteriosa razón, de pronto “no hay suficiente dinero”.
La gente no tiene dinero para gastar, o tienen miedo de partir con el dinero que sí tienen, porque el clima es incierto. Después de todo, del otro lado del mundo, una estafa ha sido descubierta; un banco ha colapsado; una burbuja especulativa a explotado. Entonces, naturalmente, de regreso en Hooterville, las tiendas están llenas de leche agria y vegetales descompuestos y los niños están yendo a dormir hambrientos.
Si un hombre sano naufragara en una isla fértil, él no pasaría hambre por falta de dinero. Pero en esta vasta y fértil isla que llamamos Tierra, la gente se muere de hambre porque hemos aceptado el dominio de una economía monetaria que interrumpe a la economía real. Esa no es forma de manejar un planeta.
La solución obvia es simplemente incrementar el suministro de dinero. Uno debe tomar la demanda del consumo efectiva,  así el mercado se limpia y la vida sigue. Y la forma más simple de hacerlo es para el gobierno imprimir dinero y dárselo a la gente. ¿Se acuerdan de los “cheques de estímulo” de George W. Bush en el 2008? Ese fue dinero por nada, entregado a la gente para estimular la actividad económica. El efecto, por supuesto, despreciable. Pero era moralmente y económicamente más aceptable que los masivos “rescates” y el plan de estímulo de Obama que lo siguió.
Mientras los cheques de Bush fueron directamente a millones de consumidores, que inyectaron el dinero directamente en la economía cuando compraron bienes y servicios, los gastos de los rescates y estímulos fueron a un grupo pequeño de personas acomodadas políticamente. Resulta que, además, muy poco de ese dinero fue para estimular a la economía de EEUU. En realidad, mucho fue invertido afuera. Otros recipientes de los rescates retuvieron su dinero, con la esperanza de que ellos pudieran comprar verdaderos recursos por poco dinero si la economía seguía avanzando hacia la depresión. Aún más, cualquier dinero que fue a la economía de EEUU vino con hilos atados: la necesidad de repagar al principal y el interés. Al menos con los cheques de Bush, el dinero iba directamente a la economía sin hilos atados en compras directas de bienes y servicios.
Pero, como hemos visto, el dinero a partir de la nada no es simplemente una parte ocasional de una medida de estímulo de emergencia. Es negocio normal para los bancos.
Pero si el dinero es creado a partir de la nada todo el tiempo nos tenemos que preguntar: ¿Esto se le debe dejar a los bancos, o hay una forma mejor de hacerlo?
¿Por qué no simplemente dejar que el gobierno cree el dinero y lo envíe a cada individuo en un cheque mensual, para que lo gaste como le parezca adecuado? Este dinero estimularía la economía de forma directa, a través de la compra de bienes y servicios, mientras que el dinero creado por los bancos en la forma de préstamos debe ser pagado, con interés, creando una clase parasitaria de gente que obtiene una parte de la producción real mediante el préstamo con interés una comodidad que ellos obtienen por nada.
Una vez más, todos los sectores de producción de bienes y servicios reales tienen costos contables y de inventario pero la producción real tiene que venir primero. Tienes que hacer los juguetes antes de que puedas contarlos. Con los bancos, el dinero es creado por simples operaciones contables, por ejemplo, la concesión de préstamos. Los banqueros “producen” meramente haciendo malabares con los números.
Pero si el dinero por nada es simplemente una característica de la economía moderna, ¿por qué no cortar los parásitos intermediarios del “sector privado” y simplemente disponemos del gobierno a crear dinero y distribuirlo directamente a los consumidores?
¿Por qué es preferible el gobierno al sector privado como creador del dinero? Porque, a diferencia de los negocios privados, el gobierno le responde al público. Su propósito es asegurar el bien común. Aún más, cuando el sector financiero privado está en crisis, los banqueros miran al gobierno para que los rescate –a expensas de los que pagan impuestos. Tiempo para que el gobierno rescate a la gente- a expensas de los bancos. Repudiemos todas nuestras deudas y empecemos de nuevo con un nuevo sistema financiero.
“¡Pero simplemente crear dinero y enviarlo sería inflacionario!” algunos podrán decir. Verdad. Pero no sería más inflacionario que permitir a los bancos crear dinero.
Aún más, hay un problema más profundo aquí: ¿Es la inflación o deflación simplemente un producto de la comodificación del dinero? La comodificación del dinero significa que el dinero no es simplemente una herramienta de cambio, pero una comodidad que es intercambiada, una comodidad con un costo en sí mismo (interés). ¿Sería posible el decomodificar el dinero, por ejemplo, al eliminar el interés y el mercado secundario en el dinero, de forma particular o conjunta? ¿Acaso la creación de dinero que expira después de un tiempo corta con la comodificación del dinero?
“¡Pero el dinero por nada sería socialismo!” algunos dirán. Sí, estoy proponiendo la socialización de la creación y distribución del dinero. Pero lo que hace la gente con el dinero en ese punto es a su propio criterio. El sistema que propongo es completamente compatible con la propiedad privada y las empresas privadas. De hecho, le daría más fuerza y seguridad a ellos, porque eliminaría a la clase parasitaria de gente que sigilosamente daña a la verdadera economía y ocasionalmente la lleva a crisis, por crear y prestar dinero que es gratis para ellos y debería ser gratis para todos.
“¿Pero cómo los negocios se capitalizan a sí mismos sin los préstamos bancarios?” Esa es una buena pregunta. Quizás la mejor respuesta es decir que igual a como los consumidores individuales podrían obtener dinero a partir de la nada del estado, los productores creditables podrían hacerlo también. Pero nada de mi propuesta podría prevenir bancos y uniones de crédito de formarse para capitalizar negocios. Pero a ellos no se les estaría permitido crear dinero a partir de la nada. Ellos tendrían que atraer fondos pagando interés, y luego prestarlo de sus depósitos –y sólo de sus depósitos- a interés a empresarios con valor crediticio. Para hacer esto, los bancos deberían de ofrecer serio interés para los ahorros y cobrar serio interés en los préstamos, pero se podría hacer. Sería definitivamente dinero apretado, aunque, podría ser algo bueno a la larga, ya que desalentaría a las inversiones especulativas. Por supuesto si el dinero fuera inutilizable a la larga por su vencimiento, no tendría sentido ahorrarlo. Pero nada de esto debería ser necesario si es viable la opción del Estado que financia libre de interés. Es ciertamente una pregunta que vale explorar.
Nada, por otra parte, prevendría a los empresarios de capitalizarse a sí mismos vendiendo partes y pagando dividendos.
 “¿Pero no debería la gente trabajar por su dinero?” Sí y no. El dinero necesita entrar en circulación. Y la asistencia social moderna del Estado le da a la gente dinero por nada todo el tiempo en forma de seguro de desempleo, pensiones jubilatorias, pagos de bienestar, ayuda alimenticia, seguro médico, etc. ¿Por qué no juntar todos estos beneficios en un singular pago mensual? Estos pagos serían suficientes para asegurar la seguridad básica social que todos tenemos de todas formas. Además también sería más justo que el sistema presente, en el cual se expropia de los frutos del trabajo de otras personas para redistribuírselos a otros. Sería, en efecto, una asistencia social sin redistribución.
Pero los pagos básicos que yo imagino no permitirían a la gente vivir en opulencia. Entonces la mayoría de la gente elegiría trabajar. Algunos incluso elegirían invertir sus cheques mensuales. Algunos otros preferirían diferirlos, así pueden disfrutar mejor sus pensiones jubilatorias. Pero el entero carácter del trabajo sería cambiado, porque la gente trabajaría no porque tiene que. Sino que trabajaría porquequiere. El sueño socialista de la “decomodificación”del trabajo sería realizado.
Seguro, alguna gente podría elegir pasar su vida consumiendo drogas y tocando guitarras. Pero uno de ellos puede ser el próximo Goethe o Wagner. Y seguramente haríamos mejor en extender la adolescencia de un millón de bohemios que soportar miles de ladrones como los Wolfowitzes, Madoffs, y Shylocks junto a todos sus sedientos de guerra y pornógrafos primos.
“¡Pero este Sistema crearía deuda pública!”, algunos pueden decir. Pero yo estoy hablando de la creación del dinero, no del préstamo. ¿Por qué el gobierno debería permitir a los bancos crear dinero y luego prestarlo, a interés, al gobierno, cuando el gobierno puede crear el dinero el mismo? La misma existencia de deuda pública va al tiempo en el cual el dinero tenía valor intrínseco (como el oro) que los bancos podían poseer y que el Estado no podía inventar. Un gobierno que puede simplemente crear dinero no tiene necesidad de deuda pública.
“¡Pero este Sistema crearía ociosidad!”, ésa es otra objeción. Sí, pero no hay nada de malo con el ocio. De hecho, como yo lo veo, el punto mismo del progreso social y tecnológico es crear un mundo en el cual las maquinas no sacan todo el trabajo. El propósito de una política social sería crear las condiciones de una siempre creciente productividad a través del progreso científico y tecnológico. 
Pero sería ecológicamente irresponsable, de hecho catastrófico, si la gente tomara ganancias de la creciente productividad en la forma de más bienes de consumo o floreciente crecimiento demográfico. Entonces el final de la política social sería de mantener el mínimo el consumo apenas estable y cobrar las ganancias de productividad en términos de semanas cortas de trabajo. Mientras la productividad incrementa, sería posible de mantener un modo de vida medio confortable con 20 horas de trabajo por semana, luego 10, luego 5 y luego 1.
Cuando el trabajo semanal se acerque a las cero horas, estaríamos viviendo en una economía de “Star Trek” en la cual la escases de bienes físicos sería abolida a través de la invención de fuentes de energías baratas, limpias e ilimitadas y el “replicator” que puede transformar energía en cualquier bien deseado, simplemente haciéndolo aparecer en la existencia. En un mundo así, la única escasez sería la capacidad de carga ecológica, que tendría que ser vigilada celosamente por la población, teniendo en registro -o mandarlos para colonizar las estrellas, “terraformar” planetas muertos, crear imperios galácticos, etc
¿Pero qué haría la gente con su tiempo libre? Tal sociedad sería la culminación (y, yo sostengo, siguiendo a Hegel, un propósito interno oculto) de todo esfuerzo humano, desde el momento en el que el hombre se diferencia a sí mismo del animal y entró en la historia. Sería obviamente una farsa si la humanidad luchó por milenios tan sólo para darle vida a un mundo de indolentes, idiotas sin poder. Imagínense a Homer Simpson creando donas y Duff a partir de la nada mientras mira holoporno hasta que se vuelve una gelatina sin huesos flotando en una silla voladora como se mostró en Wall-E. Esta Utopía sería un desperdicio de gente. Entonces, junto al progreso científico, tecnológico y social, necesitamos también perseguir progreso cultural, espiritual, y progreso genético para crear una raza digna de utopía. 
Un trabajo es sólo algo que haces para hacer dinero para que puedas hacer las cosas que realmente disfrutas. Un trabajo sólo es un medio para hacer las cosas que son medios en sí mismos. Una vez que las máquinas nos pongan fuera del trabajo y los vagos y comedores de lotos se quedan fuera de la pileta genética, la gente puede ocuparse en hacer las cosas que encuentran intrínsecamente satisfactorias: criar niños, escribir libros, tocar y componer música, escribir software, inventar máquinas, jugar deportes, tender jardines, perfeccionar recetas, avanzar la ciencia, pelear por la justicia, explorar el cosmos, etc.
Sería un reino de la libertad en la cual el potencial humano de crear belleza, de hacer bien y experimentar alegría estaría sin obstáculos de necesidad económica.
Esto es de lo que las cosas de ciencia ficción y otras utopías, marcan en la imaginación estadounidense. Pero el paradigma político dominante en Estados Unidos y en el resto del mundo blanco es profundamente regresivo y disgénico. Mientras los blancos sueñan  en la Era Espacial, nuestro Sistema se acerca a la Era de Piedra, adorando negros como héroes y dioses (Morgan Freeman actuó como Dios) y poniendo productos de mezcla disgénica en la oficina más alta de la tierra.
Si hemos de resumir el camino a las estrellas, deberíamos empezar por atender los cuatros principales males: disgenesia, economía global, diversidad racial (incluyendo la inmigración no blanca) y capitalismo financiero.
¿Cómo llamamos a este paradigma económico alternativo? En el fondo, yo lo llamaría Nacional Socialismo. Pero el pequeño florilegio de las herejías que he compuesto arriba es en base principalmente a las ideas del Crédito Social de Clifford Hugh Douglas (1859-1952) y Alfred Richard Orage (1873-1934), parcialmente por Alan Watts, quien fue el que primero me introdujo a estas ideas, y Ezra Pound, que es el exponente más famoso del Crédito Social.
Es mi convicción que la Nueva Derecha de Norte América, sea provista de una alternativa genuina al existente Sistema, debe romper con todas las formas de “libre mercado” económico ortodoxo y trabajar para recuperar y desarrollar la matriz rica de las teorías económicas de la Tercera Vía, incluyendo Crédito Social, Distribucionismo, Asociación de Gremios, Corporativismo y Populismo. Este ensayo y otros, incluyendo los que han de venir, son mis intentos ingenuos de empezar una conversación con la esperanza de que pueda atraer a otros escritores que están más calificados de construir una crítica al capitalismo ortodoxo. 
Crear un mundo ideal nos costaría, y a nuestros enemigos, un gran problema en términos reales. Pero el primer paso hacia la libertad, a saber, el acto de imaginarlo, es totalmente gratuito.

 

Artículo traducido, del inglés, por Ea.

 

 

 

 

Seriedad Moral – Greg Johnson en su libro New Right vs Old Right

Posted in Traducciones de Ea on abril 29, 2014 by vitamilitiaest

 

He estado involucrado con la escena del nacionalismo blanco desde el año 2000. Mi experiencia ha sido grandiosamente positiva, pero no del todo. La cosa más dura de tomar no fueron los locos y rufianes, sino la penetrante falta de seriedad moral, incluso entre aquellos nacionalistas blancos mejor informados y con principios. Yo conozco gente que sinceramente cree que nuestra raza está siendo sujeta a una política intencional de genocidio ingeniada por la comunidad *** organizada. Pero, frente a un horror de tal magnitud, conducen sus vidas consumando vanidad, tontería y auto indulgencias. Yo estoy convencido de que más gente se verá involucrada en nuestra causa si seguimos dos reglas. Primero, cada persona debe determinar su propio nivel de explicitud e involucramiento, y segundo, el resto de nosotros debe respetar tales decisiones. Pero nuestra causa nunca avanzará hasta que los podamos persuadir primero de hacer todo lo que puedan dentro de su propia zona de confort individual determinada, y segundo expandir sus zonas de confort, de manera tal que estén dispuestos a tomar mayores riesgos por la causa. Pero para hacer eso, necesitamos asir el problema de la seriedad moral. Conozco nacionalistas blancos que correrían una manzana (cuadra) gritando “¡ladrón!” a toda voz si su auto estuviera siendo robado. Pero cuando confrontados con el robo de toda nuestra entera civilización y el futuro mismo de nuestra raza, ellos apenas murmuran eufemismos en las sombras. Conozco nacionalistas blancos que están informados de la gravedad del Problema Judío, que han visto la toma del poder y subversión de las instituciones de derecha una tras otra por judíos y aún siguen pensando de qué de alguna manera pueden “usar” a los judíos. Conozco nacionalistas blancos que son completamente conscientes de la corrupción de la organización política, pero igual son enganchados en las campañas electorales. Conozco nacional socialistas correctos que han donado más dinero a los republicanos que al movimiento. Conozco nacionalistas blancos que gastan 50 mil dólares al año en bebida y bailes eróticos –o 30 mil en cenas- o 25 mil al año en ropa –o 100 mil en una boda, pero amargamente se quejan de la falta de progreso en el movimiento. Conozco nacionalistas blancos que donan porciones significantes de sus ingresos a iglesias que siguen políticas anti blancas, pero nunca consideran donaciones regulares a la causa pro blanca. Conozco gente con condenas a la derecha de Hitler que argumentan que nunca debemos decir que estamos luchando por la raza blanca o contra el poder judío, pero que aún piensan que de alguna forma nuestro pueblo querrá seguirnos a nosotros en lugar de a los otros 10,000 grupos conservadores judeoamigables y con ceguera a la cuestión racial. Conozco nacionalistas blancos que creen que nuestra raza está siendo exterminada, sin embargo insisten que nuestros enemigos “no saben lo que están haciendo”, que se están engañando a sí mismos, que son fundamentalmente gente de buena voluntad, y que todo esto es una especie de fantasmal malentendido. Conozco nacionalistas blancos que nunca van a admitir odiar a algo o a alguien, incluso con el buitre rasguñando sus entrañas. Ninguno de ellos está forzado a comportarse de esta forma. Todos ellos están operando dentro de sus zonas de confort autodefinidas. Todos ellos podrían hacer más, incluso dentro de dichas zonas. ¿Entonces porque fallan ellos en comportarse con la urgencia y seriedad moral que es llamada por la destrucción de todo lo que consideramos valioso? Quiero sugerir dos explicaciones. Primero, en lo profundo de sus corazones, ellos no creen que podamos ganar, por lo que no están realmente intentando. Segundo, y más importante, ellos aún están casados con el modo de vida burgués. La gente muestra sus verdaderas prioridades frente a la muerte. El verdadero intelectual valora la verdad por sobre la vida. Sócrates es un héroe para los intelectuales porque forzado a abandonar su filosofía o morir, él eligió la muerte. La mayoría de los intelectuales no enfrentan esta decisión, pero si lo hacen ellos esperan ser capaces de heroísmo también, porque nada revela la fidelidad a la verdad más claramente que una muerte de mártir. Los verdaderos guerreros valoran más el honor que la vida misma. Leónidas y los 300 son héroes para los guerreros porque enfrentados entre la muerte y el deshonor, eligieron la muerte. Nuevamente, no todo guerrero se enfrenta la decisión de tal forma, pero si lo hace espera que él tenga una muerte gloriosa, porque nada revela fidelidad al honor más claramente que una muerte heroica. El hombre burgués no valora nada más alto que la vida misma. No hay nada a lo que le tenga más miedo que a una muerte violenta. Entonces, no hay forma de muerte heroica que demuestre la verdadera fidelidad a los valores burgueses. El verdadero intelectual muere mártir. El verdadero guerrero muere en el campo de batalla. El verdadero burgués busca un retiro cómodo y morir en la cama. Sí, cientos de soldados americanos han muerto peleando por la “libertad”, “democracia”, y dinero para el college. Pero ellos han sido chupados de sus vidas por hombres que creen que no hay nada por lo que valga la pena morir, para que el burgués pueda hacer dinero, jugar al golf y morir en la cama. Vos sólo tenéis una muerte. Entonces incluso la gente que moriría en la gloria del heroísmo de ser mártires deben elegir ellos mismos cuidadosamente sus batallas y hacer que las muertes cuenten. Sí, tienes que calmarte. Sí, tienes que salvarte. Sí, no puedes vivir cada día como si fuera el último. Pero estas perogrulladas sirven fácilmente para racionalizacionesde la cobardía. Porque, en cierto punto, tienes que preguntarte a ti mismo para qué te estás guardando. No puedes llevártelo contigo. Y al final, los logros no vienen por salvarse uno mismo sino por gastarse uno mismo. Aquello que no demos, será tomado por la muerte al final. Pero aun así el entero sueño burgués está basado en evadir la simple, cruel realidad. El hombre burgués busca la eterna primavera y la paz perpetua, un “felices para siempre” en putting greens iluminadas por el sol, libre de elecciones trágicas y grandeza trágica, libres de ideales que pueden perforar su corazón y derramar su sangre. Pero no podes derribar a un Sistema en el cual estás invirtiendo. No puedes desafiar a los que dominan el mundo y contar en llegar a la edad de jubilación. No puedes pelear con Sauron y jugar seguro. En la cara de un mal aniquilador del mundo, nosotros no podemos permitirnos ser tales hombres.

Traducido por Ea el 27 de Abril de 2014

*** Hemos suprimido un vocablo y lo hemos sustituido por estos 3 asteriscos por una cuestión relacionada con la falta de libertad de expresión existente en las demoplutocracias.


http://www.counter-currents.com/2014/04/moral-seriousness/

Crónicas alrededor del Franquismo

Posted in Janus Montsalvat on mayo 12, 2010 by vitamilitiaest

El franquismo como sistema político o, mejor dicho, el Estado del 18 de Julio cimentado con la sangre de tantos miles y miles de mártires y de héroes, llegó realmente a su fin en el hemistiquio de 1956-59 cuando Franco se desembarazó definitivamente de los últimos restos de la Falange histórica, enterró las propuestas falangistas de Arrese y entregó el poder a los tecnócratas de Opus Dei, hombres ya claramente vinculados al plutocratismo judeo-capitalista y desligados completamente del idealismo inicial del Régimen, idealismo que aún compartían grandes sectores del mismo (Frente de Juventudes, Guardia de Franco, ex-Divisionarios, SEU, Alféreces Provisionales, etc.) y que precisamente en los 50 aún seguían luchando por una autentificación de las estructuras del mismo. No deja de ser curioso que en la senda iniciada en febrero de 1957 -la crisis más traumática y decisiva del Régimen franquista-, el proceso de des-falangización del Estado fue paralelo al proceso de des-militarización y de burocratización y des-politización del mismo. El Estado del 18 de Julio, desde sus mismos orígenes (18-VII-1936) hasta la dramática crisis político-ideológica e institucional de finales de los 50, se caracterizó por ser un Estado fuertemente autoritario, militarista, viril, con una doctrina legitimadora del Sistema y con una componente falangista muy fuerte e importante, no decimos que fuera un Estado completa y verdaderamente falangista, porque mentiríamos, pero sí que al menos la Falange, o, si se prefiere, la Falange franquista (que no era lo mismo, ni mucho menos, que la Falange mítica de José Antonio), fue algo así como el “primus inter pares” de la coalición del 18 de Julio: su predominio político e ideológico hasta el 57 fue innegable. A partir de entonces, la única “doctrina” legitimadora de la nueva senda liberal-capitalista iniciada en 1957-59, serían el “desarrollo y el consumismo”… el nacional-sindicalismo y el nacional-catolicismo (nunca nos ha hecho mucha gracia dicho calificativo, primero por ser un término peyorativo lanzado por los enemigos y segundo por su gran carga clericalizante), serían definitivamente enterrados por considerarse “anacrónicos” en la Europa decadente plutocrática y demo-marxista nacida de la catástrofe de 1945.

Franco, como muy bien dijo Víctor D’Ors, fue un derrotado más de los vencedores de 1945, siempre fue considerado como un “apestado”, otra cosa es que por una serie de condicionamientos históricos -la “Guerra Fría”- acabara siendo “aceptado” por los vencedores, aunque no sin cierta resignación, y eso Franco lo sabía. Su Régimen siempre estuvo en cuarentena y los 30 años que mediaron entre la derrota de Europa de 1945 y su muerte en 1975, vinieron a ser algo así como una “prórroga” de esa derrota. Franco, aún en contra de sus ideas y de su cosmovisión, fue obligado a “evolucionar”… Los acuerdos de 1953 con EEUU y con el Vaticano en su día fueron señalados como una victoria indiscutible de Franco sobre el brutal cerco diplomático y comercial que le impusieron las democracias desde 1943-45, pero a la larga constituyeron su derrota definitiva en el plano ideológico y doctrinal. Con esos acuerdos, el final del Estado del 18 de Julio y de la Falange estaban sellados, ya que representaban la derrota ideológica definitiva del Sistema… tan sólo cuatro años después finalizaba la Era Azul del Régimen, comenzando lo que el falangista de la vieja guardia José Luis de Arrese calificó como “proceso de transición hacia el nacionalcapitalismo piadoso (encarnado por los nuevos tecnócratas del Opus Dei) y hacia la monarquía burguesa y liberal”; el tiempo le ha dado la razón. El Ejército, con una oficialidad en gran parte joven y forjada en los campos de batalla de la Cruzada, la Falange y el Requeté, ganaron la Guerra pero perdieron la Paz, ya que a partir del 57 la “Victoria” (a la larga una “victoria sin alas”, parafraseando a José Antonio) fue administrada por burócratas y tecnócratas fríos y sin alma, banqueros y negociantes de la peor calaña.

Ya decía Carl Schmitt que no hay mentalidades y actuaciones más antagónicas y antitéticas que las de un político y un negociante… qué duda cabe de que los tecnócratas, aquellos que tanto hablaban de “desarrollo”, “progreso”, “consumo”, “renta per cápita”, “eficacia” y demás tecnicismos materialistas y anti-espirituales, entraban dentro de la segunda categoría señalada por el gran jurista alemán. Lo verdaderamente admirable de Franco es que supo mantenerse firme ante la adversidad y salió triunfante ante la multitud de frentes que se le abrieron a partir de 1943. Apelando al espíritu de Sagunto y de Numancia aguantó con una firmeza sobre-humana el temporal que amenazaba con arrasarlo todo, dispuesto en todo momento a no claudicar, a morir con las botas puestas: “De aquí sólo saldré con los pies por delante”, dijo a uno de sus más allegados en 1945 cuando muchos, entre ellos el mismísimo Serrano Súñer e incluso algunos falangistas que empezaron a cambiarse de chaqueta ante el temor de lo que se avecinaba, le aconsejaron que dejara el poder y restaurara la monarquía en la persona odiosa y repugnante del traidor de Don Juan, ser rastrero y nefasto capaz de pactar con el mismísimo diablo con tal de subir al poder (estuvo en connivencia con los servicios secretos yanquis en 1945 para propulsar y organizar un levantamiento popular contra el Régimen, del que el famoso “Manifiesto de Lausana” de Marzo del 45 era su primer episodio o, si se quiere, su preámbulo…). “Yo no hago la tontería de Primo de Rivera, de aquí al cementerio”, fueron otras palabras dichas a sus allegados por parte de Franco, verdaderamente admirables por su estoicismo y su valentía y heroísmo espartanos… Pero claro, tuvo su precio y a cambio se vio obligado a reestructurar su Régimen de forma por él no prevista ni deseaba; de todas formas siguió dando una orientación falangista -aunque fuera disminuyendo con el paso de los años debido a la presión ideológica de los vencedores del 45- hasta finales de los 50 e incluso pensó y deseó en una institucionalización del Régimen en sentido plenamente falangista como demuestra su apoyo a la reforma política de Arrese y su equipo de la Secretaría General de la Falange de 1956-57. La condena del Vaticano y la oposición cerrada y obtusa de los Obispos españoles imposibilitaron que dichos proyectos triunfaran definitivamente, además resultaban “anacrónicos” en plena fase de reconocimiento internacional del Régimen y del restablecimiento de relaciones comerciales y diplomáticas con el democratismo internacional.

Franco salió triunfante de las conspiraciones monárquicas de 1943-47, constantes y corrosivas, de la “carta de los generales” de 1943 invitándole a abandonar el poder, de la carta de los 27 influyentes procuradores y consejeros invitándole a ídem de lo mismo y a restaurar la fracasada monarquía liberal, de las Conferencias que los vencedores organizaron en Yalta y Postdam -los “buenos”, en la terminología democrática al uso, es decir, los carniceros de Dresden, Hamburgo, Colonia, Hiroshima, Nagasaki, los asesinos de millones de seres humanos en definitiva… ¡¡¡CON STALIN A LA CABEZA!!!, verdaderamente demencial-, donde se programó el futuro reparto del botín europeo y se acordó, si no arrasar al Régimen de Franco como propuso Stalin, sí derrocarlo por la vía del asfixiamiento económico, aislamiento absoluto en lo comercial y diplomático, sin descartar la vía armada (ahí tenemos a los maquis, apoyados por las democracias). Salió triunfante de toda esa multitud de frentes abiertos, pero salió derrotado totalmente desde punto de vista doctrinal. El ya fallecido periodista Emilio Romero -de pasado azul, como tantos otros-, señaló en su día que si Franco hubiera sido un “político” al uso, en el sentido moderno y demoliberal del término, sin duda hubiera abandonado el poder acobardado y anonadado ante la gigantesca coalición mundial que se le echó encima tras la caída de los fascismos, pero supo capear el temporal y mantener el barco a flote ante el diluvio democrático y marxista que amenazaba con hundir nuevamente a España. Esa es su gloria y su grandeza, pero también perdió la II Guerra Mundial -como señala Álvaro D’Ors en su gran libro “La Violencia y el Orden”- aún sin haber participado directamente en ella, ya que los vencedores de 1945 fueron los tradicionales enemigos de España: Inglaterra -la pérfida Albión-, Francia -centro subversivo originario de los principios disolventes y decadentes liberales-, EEUU -los liquidadores definitivos de los últimos restos del Imperio Español- y la Rusia soviética -culpable de los mayores desastres que España ha sufrido en el siglo XX-. Franco, genial militar y uno de los grandes estadistas de la Europa contemporánea, no era un idealista sino un pragmático, si hubiera sido un idealista como lo fueron los líderes nacional-revolucionarios europeos, hubiera tenido un final similar al que tuvieron todos ellos y fue ese pragmatismo el que le permitió sobrevivir en un mundo tan disoluto y cambiante, aun a costa de sacrificar todo idealismo. Sus principales errores políticos, a la larga, fueron un desastre para el futuro de España que él consideraba “atado y bien atado”: la entrega del poder a la Tecnocracia y la restauración de la fracasada y decadente monarquía borbónica, aunque quizá era un “signo de los tiempos” el que la antaño viril, caballeresca y católica España acabara convirtiéndose en el basurero y estercolero de la Europa democrática y del Nuevo Orden Mundial plutocrático y, frente a esto, reconozcamos que Franco poco o nada podía hacer. De todas formas, pese a los fuertes y graves condicionamientos de todo tipo (cosmológico, ciclológico, político, etc.) creemos en la eterna libertad del hombre verdaderamente diferenciado del resto de la masa -del inmundo y grosero vil populacho- y en el poder divino que atesora de poder subvertir el orden establecido, siempre y cuando este orden sea perverso y contra-natura y, además y sobre todo siempre y cuando esté influenciado -el hombre diferenciado del que hablábamos- por ideales verdaderamente supraterrenales, trascendentes y espirituales; algo que hoy brilla por su ausencia en esta Europa crepuscular y en ruinas. “Mantenerse en pie ante un mundo en ruinas”, ésa debería ser la consigna que deberíamos seguir todos los que nos consideramos exiliados de este nefasto y satánico mundo artificial de seres robotizados y sin alma, de gigantescas e infernales estructuras de hormigón y de acero, perfecta reproducción en la Tierra del Infierno y del mundo demoníaco.

Una gran filósofa hindú dividía a los hombres en tres categorías: aquellos que están “Sobre el Tiempo”, los que están “Contra el Tiempo” y, finalmente, los que están “Con el Tiempo”, es decir, estos últimos son los que creen y están a merced de la corriente disolutoria y decadente del devenir, los que están a merced del mundo cambiante y en continua revuelta, muy típico de la modernidad anti-tradicional. Los primeros, los que están “Sobre el Tiempo”, es la categoría a la que pertenecen los místicos y grandes reformadores religiosos para los que el Tiempo simplemente es una cárcel o una prisión de la que hay que huir mediante el desapego y la renuncia a todo lo material. En cuanto a los segundos, aquéllos que están “Contra el Tiempo”, son los que hacen o quieren hacer frente de forma admirable y heroica a la corriente disolvente y degradada de la modernidad inspirándose en valores tradicionales y arcaicos con la esperanza revolucionaria de alterar un orden de cosas injusto y aberrante desde el punto de vista espiritual y metapolítico, remontando con su accionar el proceso de caída por la pendiente… Franco, al igual que todos los grandes líderes nacional-revolucionarios siglo XX, pertenece a la segunda categoría.

Tiempos duros y difíciles nos esperan. Es posible que estemos viviendo ya esos tiempos finales de los que habla el Evangelio, tiempos catastróficos que conllevarán no un “final del mundo”, del que tanto pseudo-profeta habla haciendo el juego a la subversión mundial al servicio del Anti-Cristo -deseosa como está por acelerar el proceso de caos y de caída- sino el FINAL DE UN MUNDO, es decir, el de la actual pseudo-civilización materialista y antitradicional, totalmente anti-espiritual e infra-humana.

Tenemos la promesa de la venida más o menos próxima de un nuevo Héroe Vengador, la Parusía para los cristianos, Kalki para los hindúes, etc. Puede que ello sea un símbolo, pero la Historia demuestra que los Nuevos Órdenes, los nuevos ciclos áureos de civilización han surgido después de etapas catastróficas, cataclísmicas, traumáticas y después de indecibles padecimientos y horrores. No queremos decir que estemos cruzados de brazos esperando que todo nos venga como un regalito del cielo, sino que queremos decir con ello que todos los procesos de destrucción que estamos viviendo y los venideros, vienen a ser algo así como los dolores de parto de un mundo nuevo que pugna por nacer, lo importante es que ese “Nuevo Orden” en el que creemos y por el que lucharon y murieron tantos y tantos camaradas mucho mejores que nosotros, y por el que seguiremos luchando, ese “Nuevo Orden”, repetimos, viva ya dentro de nosotros, nos guíe y de sentido a nuestras vidas en medio de este mundo crepuscular, porque, tengamos seguridad en ello, aunque nosotros no lleguemos a verlo, ni siquiera nuestros hijos, ese día llegará en un futuro: “Y vi un nuevo Cielo y una nueva Tierra, porque el primer Cielo y la primera Tierra han desaparecido, y el mar ya no existe (símbolo, el del mar, de disolución y de inestabilidad..)”, es la promesa de San Juan en el Apocalipsis, último Libro Sagrado del Nuevo Testamento. “De la putrefacción y descomposición alquímicas, surge el Oro Filosofal”, como decían los filósofos herméticos del Medievo. Tenemos que estar preparados y en alerta ante lo que se avecina, por de pronto Europa está sufriendo una invasión en toda regla por parte de seres primitivos y supersticiosos portadores de una cosmovisión anti-europea y anti-cristiana y frente a ello, la Iglesia post-conciliar predica el abandono moral y la renuncia, dice que los abracemos y los acojamos como “hermanos”… a los mismos que quieren darnos el tiro de gracia como cultura. Eso es cobardía, traición y renegar de nuestros gloriosos y sagrados Ancestros. Europa históricamente -y no digamos España- se ha afirmado luchando contra el Islam, no podemos ahora pretender acogerlos en nuestro seno de forma masiva como si hermanitos de la caridad fueran. Lo repetimos, la actitud de la Iglesia post-conciliar, favorable al multiculturalismo y a la globalización, la convierte en una institución subversiva más al servicio del Nuevo Orden Mundial que amenaza con triturarlo todo, pueblos, culturas, tradiciones, razas, religiones, etc., todo ello en aras de un mundo igualado y nivelado por lo bajo, por lo infra-humano, un mundo de seres con mentalidad de esclavo y sin ninguna conciencia -ni religiosa, ni histórica, ni moral- fácilmente manipulable y manejable y sin ninguna capacidad de respuesta ante la odiosa tiranía totalitaria que poco a poco se está imponiendo a nivel mundial. El Evangelio habló del Reinado del Anti-Cristo, ¿Y qué es sino el Nuevo Orden Mundial?…

En otro orden de cosas, y retomando hilos anteriores, señalar que nunca simpatizamos con la figura de Carrero Blanco. Parece que al final se dio cuenta del callejón sin salida al que había conducido al Régimen tras apoyar a pies juntillas a los tecnócratas opusdeístas y tras su enfermizo anti-falangismo. Señalamos esto porque en el Gobierno que nombró ya como Presidente en Junio de 1973 por primera vez desde 1957 los tecnócratas prácticamente desaparecen del mismo, a excepción del Ministerio de Asuntos Exteriores: nombrando para ello a su amigo López Rodó. Pero siempre nos ha resultado más que incómodo que tuviera como lugarteniente al deleznable y cínico de Torcuato Fernández Miranda, el hombre que ya se había encargado de desmontar el Movimiento desde dentro desde que accedió a dicho cargo en la fecha emblemática -nuevamente todo un “signo de los tiempos”- del 29 de Octubre de 1969, nada menos que cuando se celebraba el XXXVI Aniversario de la Fundación de la Falange, donde semejante hipócrita y cínico se presentó al acto de Jura del cargo ¡¡¡con camisa blanca!!!… toda una declaración de intenciones y algo totalmente herético, pese a todo, en la España de entonces (dicen que Franco lo consideró un insulto y un agravio). Pensamos que Carrero, aleccionado en este sentido por el “murciélago” (así calificaba despectivamente a Torcuato el sector falangista del Régimen que lo odiaba a muerte), tenía planeado un proceso de transición tras la muerte de Franco hacia una “democracia controlada”, pero esto es algo que el atentado de la ETA (con la CIA actuando entre bastidores) nos impidió ver o comprobar.

No podemos por más que concluir estas líneas recordando que esta miserable plutocracia demo-liberal que se nos ha impuesto tras la caída del franquismo nos está conduciendo a la miseria y a la pobreza; eso sí, siempre “liberados” de las cadenas que nos impuso el franquismo. Y mientras los foráneos disfrutan de ayudas gubernamentales de todo tipo, los españoles somos algo así como ciudadanos de segunda, sólo útiles para pagar los impuestos que a su vez sirven para mantener en el poder a una burocracia y a unos politicastros cada vez más corruptos, degenerados y perversos; eso sí, con los votos de la masa borreguil y debidamente telebasurizada. Es un círculo vicioso verdaderamente diabólico.

Logroño

Posted in La Rata Negra on enero 13, 2010 by vitamilitiaest

En la capital del vino y de la palabra la corporación municipal socialista ha tenido la estúpida y disparatada idea de editar un calendario del año recién comenzado en el que obvía –o, más bien, aborrece- las fiestas cristianas más importantes, pero incluye las fiestas musulmanas.

En la tierra donde nació Berceo su alcalde -multicultural, supermestizo y, por lo que me informo, bastante derrochador con el dinero de los ciudadanos- ( el pájaro, gusta de autos Mercedes de gama alta y, con los impuestos de los logroñeses, se ha hecho, el hombre, un parque móvil la mar de curioso …para una ciudad del tamaño de la capital de la Rioja) ha querido obsequiar a su pueblo con el maldito calendario que, a grandes rasgos, incluye en las fechas señaladas del 2.010 éstas tan sentidas por los logroñeses: La fiesta del fin del Ramadán, La fiesta del sacrificio, el Maulid (día de nacimiento de Mahoma,) o ¡¡¡¡el día de la independencia de… Pakistán!!!!; muy sentida y celebrada, como sabemos, en la Rioja.

Aparte de estos disparates y necedades el ínclito rector municipal diluye, en el calendario de marras, las más importantes y tradicionales fiestas de nuestro pueblo y las que, en su delirio, no puede suprimir las transforma intentando erradicar el significado tradicional cristiano. Veamos unos ejemplos:

El día 3 de Febrero, San Blas, ya no se conmemora a dicho Santo, sino que el iluminado alcalde lo considera… la bendición de las rosquillas de San Blas; ¡con un par!

La Inmaculada Concepción, 8 de Diciembre, los logroñeses conmemoran en el almanaque del ayuntamiento… el día que el colegio de farmacéuticos celebra la Inmaculada.

El 25 de Julio, día de Santiago, no pone que sea el patrón de España, pero sí aparece en rojo el día 26 del mismo: ¡¡día que en CUBA se conmemora su Revolución!!

Incluso, y rezando el rizo, el día del Patrón de Logroño, San Mateo, no aparece como tal sino… como Fiestas de la vendimia y semana gastronómica. ¡No se para en barras el tipo, no!

En fin, hay más barrabasadas de este estilo, pero como muestra creo es significativo del ansia de difuminar y borrar nuestra historia, herencia y cultura.

La falsedad, ignorancia y odio a todo lo que representan nuestras raíces es común en esta izquierda caviar. El odio a Occidente les ciega y son capaces de negarse a sí mismos, a sus ancestros y a una milenaria cultura de la que deberían ser depositarios y no sus enterradores.

Tan sólo añadir, como siempre, que tenemos lo que nos merecemos y este fulano no estaría al cargo del ayuntamiento si los logroñeses no le hubiesen votado. Si algún día, y con el apoyo de dementes de este calibre, los musulmanes pudieran participar en las elecciones… que los riojanos tengan por seguro que se acabaron las viñas, fuente de prosperidad de tan bella y españolísima tierra y mucho me temo que palmeras y dátiles no es el cultivo más adecuado para ese clima.

Las Plañideras

Posted in La Rata Negra on noviembre 23, 2009 by vitamilitiaest

Imaginábamos, pues la experiencia nos avisaba, que las familias vascas del atunero Alakrana, olvidarían pronto la ayuda y solidaridad de la sociedad española en cuanto el secuestro tuviese un desenlace feliz.

La última muestra del desprecio de esta gentuza, sí GENTUZA, es renegar de viajar en un avión militar, puesto por el gobierno para reencontrarse con los suyos. El enfermizo asco que profesan a la Nación española no ha tardado ni un minuto en manifestarse. Ya fue indignante comprobar cómo en el ayuntamiento de Bermeo, al lado de la única bandera expuesta ( la del PNV…), estaba colgada, y bien visible, la pancarta que pide el acercamiento de los terroristas vascos a su casa.

Sin ningún tipo de pudor, vergüenza o, al menos,  hipocresía, estas plañiderasarrantzales se fotografiaron ante ella, bien visible por cierto, para que todos no nos llamáramos a engaño.

Las mismas y cínicas plañideras que, jamás, repito, JAMÁS, tuvieron el mínimo gesto en su abertzale pueblo de convocar, firmar un manifiesto y/o manifestarse por la liberación de Ortega Lara. Un secuestrado, cuyas penalidades y sufrimiento, dejan los 46 días pasados con los piratas en una especie de balneario.

La indignidad del gobierno y su falta de estima por la Nación llevan parejo a este tipo de comportamientos. Por cierto…, según leo en un digital, unidades de la Royal Navy hacen prácticas de tiro con la bandera española como diana, aparte de acosar a las patrulleras navales de la Guardia Civil. ¡Así está el patio!

Esperamos que en el próximo secuestro, que lo habrá, el gobierno nos ahorre este paripé y bochorno, accediendo de inmediato a las demandas de los piratas somalíes, que, como todo el mundo sabe, “son la segunda potencia militar del globo”, ante lo cual nuestra vieja armada apenas puede tomar las oportunas medidas para salvaguardar, si es que queda, el mínimo honor nacional, y, evite (el gobierno) a los militares una comparecencia tan humillante y mentirosa como la que nos ofrecieron patra tapar sus vergüenzas.

¡AH…!, a las mujeres de los pescadores, pasado ya el susto, y de vuelta a su soberbia y desprecio para todos los españoles, les diría un viejo refrán castellano:

ES DE BIEN NACIDOS, SER AGRADECIDOS.

NADA QUE VER:JOSÉ SOLÍS/TORCUATO FERNÁNDEZ MIRANDA

Posted in Janus Montsalvat on noviembre 16, 2009 by vitamilitiaest

Torcuato Fernández Miranda, el sucesor -en 1.969- de José Solís en la Secretaría General del Movimiento, se empezó descolgando con el significativo proceder de sustituir la camisa azul por la camisa blanca… Conocido ya por esas fechas en algunos ambientes franco-falangistas como “el cínico del régimen” y como el maestro de la doblez y la oratoria en el doble sentido del término. Más que reivindicar la figura de Solís como líder político, lo que pretendemos hacer es un poco de justicia a la memoria de este gran sindicalista del Régimen franquista y demostrar lo injustos que fueron con él muchos franco-falangistas que lo ponían literalmente a bajar de un burro por su supuesta “incapacidad política”, pero que a la vez eran incapaces de presentar un proyecto de futuro mínimamente viable (aparte de convertirse en el aplaudiómetro de las decisiones de Franco, por muy discutibles que fueran algunas de ellas). Hay que decir que en un principio él no quería el cargo de Ministro Secretario General del Movimiento en 1957, puesto que para dicho cargo no se veía capacitado ya que toda su carrera política la había hecho dentro del sindicalismo oficial y, por lo tanto, tenía más traza de sindicalista que de político propiamente dicho, pero una vez asumido el cargo junto con el de Delegado Nacional de Sindicatos que ya poseía desde 1951, estuvo en todo momento dispuesto a librar la batalla por el “desarrollo político” frente al “desarrollo puramente económico” -encaminado cada vez más hacia la plutocracia liberal/capitalista- de los tecnócratas del Opus Dei. El problema es que quizás no era el hombre indicado para liderar esa batalla institucional por las razones anteriormente expuestas. Hay que decir que el hombre inicialmente elegido por Franco para liderar el Movimiento en 1957 era nada más y nada menos que Elola Olaso, el gran líder del Frente de Juventudes de 1940-55 y con éste, quizás, ¡otro gallo hubiera cantado!; pero la oposición de Carrero Blanco y del meapilas de López Rodó torpedearon dicho nombramiento debido al presunto “anti-monarquismo” de aquél (¡para que luego digan de que Franco era un odioso dictador cruel, fanático e intolerante incapaz de dejarse contradecir…!).
 
   Solís solía decir en su intimidad que él no hacía distinciones entre “camisas viejas” y “camisas nuevas”, sino entre “camisas limpias” y “camisas sucias”. Entre muchos veteranos falangistas parecía que el hecho de proceder de la Vieja Guardia era una especie de patente de autenticidad, sin caer en la cuenta de la lista de traidores y de sinvergüenzas que también salió de sus filas: son flagrantes los casos como Ridruejo, Santiago Montero, Alfaro, etc., gente de un radicalismo desmesurado que al final acabaron en la izquierda y renegando de sus orígenes presuntamente azules. Por poner un ejemplo, el liderazgo del “ortodoxo” Raimundo Fernández Cuesta de 1948-56 fue de todo menos brillante -más bien fue desastroso en muchos aspectos- si lo comparamos con el liderazgo supuestamente “herético” de Solís, y más teniendo en cuenta que aquél no tuvo en el Gobierno los enemigos encarnizados que tuvo el segundo. Hay que señalar que Solís en 1963 organizó en el Valle de los Caídos una Asamblea Europea de Ex-combatientes que atrajo a ex-combatientes fascistas de toda Europa y que en 1969 también dio el visto bueno para la celebración en Barcelona del Congreso neo-fascista del “Nuevo Orden Europeo”.
 
   Con la llegada de Torcuato a la Secretaría General en 1969 llegaron las camisas blancas -de hecho, juró el cargo con camisa blanca, algo totalmente herético entonces y que era toda una declaración de intenciones-, llegó la supresión de los aniversarios de Falange en el mítico “Teatro de la Comedia” (a partir de 1970 se celebrarían en el Consejo Nacional, para quitar relevancia al acto), llegó la marginación de la Vieja Guardia que a partir de entonces perdería definitivamente el control de un Movimiento que se asemejaba ya a un enorme edificio en ruinas, etc. Hay que decir que Torcuato, que había sido profesor de “formación política” del entonces Príncipe, fue elegido para ese cargo con la intención -entonces secreta- de desmontar el Movimiento desde dentro ya que, según las cartas privadas que tenía con el entonces Príncipe, la “Monarquía azul” -son palabras de Juan Carlos- era un absurdo y un anacronismo en la Europa democrática y no tenía ninguna posibilidad de subsistir tras la muerte de Franco. Torcuato y Juan Carlos ya en 1969 trazaron el plan para derribar el franquismo desde la propia legalidad, pero antes de llegar a ello había que allanar el camino destruyendo y disolviendo su instrumento político. La maniobra de Torcuato tuvo tanto éxito que cuando llegó a la Secretaría General del Movimiento un verdadero falangista como era Utrera Molina en 1974, el Movimiento Nacional era ya un cadáver de pie y un impresentable vegetal.

SEMPER FIDELIS.

REIVINDICANDO A JOSE SOLIS

Posted in Janus Montsalvat on noviembre 14, 2009 by vitamilitiaest

Es una pena que a veces saquemos más información y datos sobre nuestro pasado de nuestros enemigos o rivales, que de nuestro propio ambiente político. No sólo dejamos que la ralea izquierdista nos gane la batalla del pensamiento -como dijo Fernández de la Mora-, sino que el abandono del frente cultural en nuestras filas ha sido -y viene de lejos- verdaderamente penoso y lamentable (aún lo estamos pagando ¡y de qué manera!). Los falangistas “puros y ortodoxos”, como ellos mismos suelen autodenominarse con cierto aire de suficiencia y de prepotencia, han falsificado y tergiversado su propia historia hasta tal punto de hacerla irreconocible; según esta gente la Falange no sólo no tuvo nada que ver con el franquismo, sino que apenas hizo nada dentro él, cuando la pura verdad es que no sólo fue parte integrante del mismo -y muy importante, al menos hasta, como hemos visto, el año 1969- sino que luchó hasta el final por el predomino político y doctrinal dentro del mismo, al menos como “primus inter pares” de lo que se denominaba como “Movimiento-comunión”, es decir, la coalición de Derecha del 18 de Julio.

 

Que José Solís, pese a contar con un inmenso poder en sus manos -Secretaría General del Movimiento y Delegación Nacional de Sindicatos, es decir, jefe de los frentes político y sindical entre 1957 y 1969-, perdiera prácticamente todas sus batallas políticas, no quita importancia al hecho de que fuera la última etapa en que la Falange -ya en su fase definitivamente declinante ante la presión de los acontecimientos- dentro del Estado del 18 de Julio intentara prolongarse en el tiempo más allá de la muerte de Franco y viabilizar un proyecto de futuro, desde luego mucho más interesante que el de la hez tecnocrático-opusdeísta, institucionalizando el Movimiento Nacional con la Falange como columna vertebral del mismo y a la Organización Sindical como entidad verdaderamente representativa y fuertemente reivindicativa frente a los odiosos avances del capitalismo tecnocrático y plutocrático (Carrero en una carta privada acusaba alarmado a Solís y su equipo de querer “asaltar el poder” desde la doble plataforma del Movimiento y Sindicatos).

Solís y su equipo se oponían a la “solución Juan Carlos” porque sospechaban que ese aspirante al trono no sólo no iba a hacer honor a sus juramentos, sino que además iba a llevar a España -como así ha sido- a la hecatombe. Solís era partidario de una República Presidencialista o, en su defecto, de una Regencia; cuando la restauración -o instauración como se decía oficialmente- parecía cosa hecha, Solís, que no simpatizaba y desconfiaba de Juan Carlos, apoyó la candidatura de D. Alfonso de Borbón, mucho más comprometido con el Movimiento y su doctrina (se le conocía en algunos medios falangistas como “El Príncipe Azul”, ya que éste siempre manifestó sus admiración por José Antonio y su identificación con la doctrina falangista). Desde este punto de vista hay que reconocer que Solís fue mucho más avispado que los Girón, Fernández Cuesta, Pilar Primo de Rivera, etc., (gracias a los votos de estos últimos, que arrastraron a otros muchos más dubitativos o, en principio, opuestos a la propuesta sucesoria presentada por Franco aquel fatídico 1969, Juan Carlos es hoy Rey de España) que tomaron partido decididamente por el actual monarca español. Solís hizo un último intento que le honró: quiso que la votación fuera secreta y no pública y que Franco no estuviera presente en la sesión… Evidentemente, Solís sabía que con la sola presencia de Franco en las Cortes, en la hora de la votación pública la “fides” pesaría más que la doctrina; si a todo esto le unimos que la flor y la nata del falangismo histórico presente en aquellas Cortes Orgánicas ya había tomado partido por Juan Carlos bastante antes de la votación, arrastrando con ello a muchos dubitativos u opuestos a dicho nombramiento, no es de extrañar que hoy tengamos como Rey de España aquien tenemos. Ya dijimos en una ocasión que, al menos desde el punto de vista institucional, la denominada tra(ns)ición al demoliberalismo comenzó con tamaña cagada histórica y, para mayor escarnio nuestro, con la Vieja Guardia falangista al frente de ella. Luego fueron éstos los que acusaban a Solís de “desfalangizar” el Movimiento con su concepción abierta del mismo… En realidad lo que quiso Solís fue llevar a la práctica la vieja idea de Arrese -“El Movimiento Nacional como sistema político”, 1945- de convertir el Movimiento Nacional-comunión en un sistema político en el que tuvieran cabida todas las fuerzas políticas que hicieron el 18 de Julio, pero con la Falange como columna vertebral del mismo o, si se quiere, como gracia y levadura de dicho sistema, ya que se dio cuenta que la etapa de la Falange como “Partido Único” estaba irremediablemente finiquitada y no tenía ninguna posibilidad de existir en la nueva Europa demoliberal y marxista. Se opuso al acceso a la Vicepresidencia del Gobierno de Carrero en 1967 -Muñoz Grandes, opuesto a la Monarquía, era cesado-, intentó reanimar un SEU moribundo -liquidado por la tecnocracia en 1965-, sus campañas de rearme doctrinal fueron sistemáticamente torpedeadas desde el poder -“el poder” en esa época, y digo “poder real” y no teórico o simbólico, más que un Franco ya a la deriva, eran el tándem vaticanista Carrero-López Rodó-Opus Dei-, su “Ley de asociaciones familiares” de 1963 fue boicoteada por los vaticanistas por considerarla “totalitaria”, al igual que sus planes por fortalecer y muscular el Consejo Nacional del Movimiento -la Cámara política y doctrinal del Sistema. Como dato significativo, señalar que quiso recuperar la figura histórica del falangismo disidente, Manuel Hedilla, nombrándole Consejero Nacional en 1965, pero fracasó por la oposición tecnocrática y vaticanista. La Secretaría General y la Organización Sindical fueron dinamitados sin paliativos. Al tan cacareado “desarrollo económico” de los tecnócratas, él quiso oponer el “desarrollo político”… En fin, si como se ha dicho en alguna ocasión con Solís “la Falange histórica escribió su último capítulo” (Arrese dixit), en realidad no fue por culpa de él, sino por una conjunción de hechos fatales no sólo para la propia Falange, sino para España; es más, a Solís, en todo caso y ya que entonces era su máximo representante, le debemos el que la Falange intentara hasta el límite de sus posibilidades hacerse sitio en la Historia de España en una fase tan avanzada y disoluta de la modernidad, modernidad que relegaba o quería relegar a la cosmovisión falangista a un simple “anacronismo”. A Solís se le podrá reprochar que descuidara el frente político en beneficio del frente sindical, pero fue de los pocos falangistas de la vieja guardia que entonces supo presentar un proyecto de futuro mínimamente coherente y con ciertas posibilidades para afrontar el futuro de España, que ya entonces, y dada la orientación aberrante que estaban dando los tecnócratas/plutócratas del Opus Dei,  se presumía difícil y terrorífico -como así ha sido-.