Archivo para octubre, 2009

Piratas de todo pelaje

Posted in La Rata Negra on octubre 7, 2009 by vitamilitiaest

Resultan harto llamativos los lloros y preocupaciones de los separatistas del PNV por el secuestro del atunero capturado en Somalia. Sus exigencias, como siempre, fuera de lugar y estrambóticas, aclaran bastante su egoísmo y doble moral.

Tiene narices la cosa. Según estos tipos el ejército debería acompañar a los pesqueros vascos y darles protección. El mismo ejército que desprecian, vejan y odian pero… necesario para sacarles las castañas del fuego a otros ” piratas” que navegan con la ikurriña, bandera no reconocida por leyes internacionales y marítimas. Estas cosas pasan cuando se juega a ser una nación, pasan cuando no hay ninguna autoridad que frene el desvarío de navegar y llevar un pabellón ilegal ( igual daría echarse a la mar con la bandera del Rayo vallecano ). Pasan cuando se obliga a militares españoles jugarse la vida por quienes nos desprecian y odian.

Esta tarde, oía a una mujer de un pescador muy enfadada con la ministra de defensa por no poner soldados o infantes de marina en los pesqueros vascos. Decía que no era política, que eso había que dejarlo fuera, que su marido era un profesional y que tenía derechos. Bien, pues su marinero ( ¿¿o debería escribir arrantzale??) tuvo la estúpida idea de embarcarse en un atunero que no llevaba el pabellón nacional: no se preocupó y seguro que estaría tan orgulloso de llevar la bandera del PNV. La tripulación del ALAKRANA ( nombre del atunero) navegaba fuera de las millas de seguridad: así, que, aparte de navegar con bandera ” pirata”, se saltan a la torera las medidas de protección. ¡¡Con un par!!

Para que esos marineros puedan regresar a casa me temo que el gobierno pagará un rescate como al PLAYA DE BAKIO, otro atunero atrapado en 2008. A la desfachatez separatista, añadimos el bochorno y humillación de un gobierno que pagará a los piratas, los dejará escapar y nos dirá que no se utilizó la violencia, que nuestro embajador llevó muy bien las negociaciones y que lo importante era llevar a casa a los marineros bajo pabellón “pirata”.

Así pues, se juntan el ridículo y la indignidad. Así están las cosas, y así nos va.